Cuando se habla de concursos de robótica, la modalidad más conocida (probablemente por ser la más sencilla) es la de seguidores de línea. Es decir competencias en las cuales los robots se tienen que desplazar por una pista (que podría tener obstáculos, cambios de nivel u otros elementos que aumente la dificultad, como una inclinación, por ejemplo). ¿Cómo se detecta la línea? Existen diversas opciones, pero la más común y de lejos la más sencilla de ellas es buscar el cambio de contraste que existe al salirse del camino, esto se hace midiendo la cantidad de luz reflejada, que es distinta de acuerdo al color del material. Algunas personas utilizan una fotorresistencia y un LED; después de hacer una calibración se sabe que el cambio de la resistencia debido a la luz del diodo que es reflejada al salirse de la línea es de cierto valor y así se escogen un valor de polarización y una resistencia adecuados para que tal cambio de convierta en la diferencia entre un 1 y un 0 lógicos.

 

Para aquellos que desean utilizar una opción más simple (y no volver a inventar la rueda) existe un sensor de bajo costo que hace esencialmente el mismo proceso pero de una manera más confiable: CNY70. Este dispositivo consta de un emisor infrarrojo de una longitud de onda de 950nm y un fototransistor.

Acá hay dos posibles circuitos para su conexión:

cny70-1 

 El primero de ellos hace uso de un amplificador operacional como comparador (también es posible utilizar un LM339 u otro comparador comercial) mientras que el segundo se conecta directamente al microcontrolador al que interesa la señal. El uso de una u otra configuración depende de los niveles lógicos utilizados (nótese que el primer circuito es ajustable a distintos voltajes lógicos y que además siempre arroja sólo dos posibles valores) y a la impedancia de entrada del dispositivo al cuál se desee conectar. 

cny70-2